es la oración
repulsa desde la primera
señal, pájaro
qué descortesía
trazar
la celda verde
no sé dónde estás
soñó la máscara
en la roja
madreselva –luna el agua metal sus puntillas, roca-
abraza
al extraño
yo te saludo, desde las vísperas
fibra húmeda del antiguo árbol
apretado albergue
último sexo
ahora
como la costumbre dicta
vuelvo a
a
vuelvo a
vuelvo
al
hacia donde la mejilla desconoce
la calle probable la nieve inesperada
alguien arrojó
un alga, el barco y la túnica
y dijo significa "alga"
verde alga tu nada y todo verde la verde noche
cerradumbre
la moneda celda
no la colina
y las fauces alcanzaron
un claro en la espesura
fue el aura que decido verde, himno para las piedras
alga azul
útero criterio
que se pronuncia arroyo
a cambio de ocho letras
la cara
idiota
yo
I
cautiverio
la silla
ruedas en tu barco
matiz de ligera noche
siesta de la máscara
II
murió moríamos ese arco
cierra
la penumbra el río
contradanza cruce de tilos
en el iris del agua
III
el tósigo fue escalpelo
luces torpes
-mi delito nocturno-
fueron y han de ser
tu gala
IV
para la natividad
era
otro
azul el tósigo
tobillo que fue en la mano árbol
su llama
cautiverio
I
la paria ronda la propia
torre
deriva de esa nube
sigilosa
que todo dijo
y nada
elige un atajo
el extremo deterioro el extremo florecimiento
la rosa extrema
devastación
gobierna esta sonrisa que enfría la sangre
(si es que sabés y no sabés
mirarlo
como nos merecemos)
Una torre
transfigura
el cuidado trigo y sube.
el aire.
En la gruta cava.
su doble noche. El celaje del aire.
en el quicio de las cuchillas.
fue
una voz en el sexo de la serpiente.
Rodin, éste es mi dedo
Ésta
La llanura
La batalla imprevista,
El hastío
Empobrecido dios
Sin dios, mujer
Duermo pobre
si ala
disipada
Es él,
Hipólito;
no es algún otro.
Es él a quien miro
con ajenos
ojos.
Mis ojos
mi mirada.
¿Qué moribunda lámpara,
qué desvaído espejo no ha sido esta mirada
antes
de su querida imagen?
Es él.
No es algún otro.
Es Hipólito el loco de pureza
conductor de caballos
aquel a quien
desde estos ojos otros
miro
desde este templo
miro.
*
Veo su voz su olor
veo el sabor
reciamente marino
de su dulce risa.
Es él
no es ningún otro.
Es Hipólito el ciego a esta luz
a esta calamidad de luz
que él mismo me ha encendido.
Y por él
sobre él
y para él
son ahora estos ojos
los de una deidad atisbadora.
Mueven blancas: me saco el anillo, voy de andén en andén, la higuera ya no florecerá, torre avanza hacia el rey inmóvil, una gota se cuela y es sal perpetua en los labios. Volvamos sobre el silencio de los labios. Un pájaro ha cosido su sonrisa a la estaca. Mueven negras: el frío entra bisturí cadalso entraña pertenencia. Qué soy. Una mirada en la guerra, un ojo que la revolución construye cuando el hambre. Artificio o transmigración, la rosa estruja sus espinas en la garganta de la madrugada. Mueven blancas: la inicial del vacío. ¿Has leído la música griega? Se suelta de su carnadura, Pat, para resistir. Un caballo corcovea su imperioso don. Avanzan negras: alfil desde el fondo de la noche; lleva máscara. El chacal atisba, bajo las nubes. Hay dioses observando. El chacal espera una víscera, una, sobre la arena.
En el tablero ha quedado sólo un corazón.
Mueven blancas.
Una pieza ha caído sobre el tablero de mármol blanco y negro, bajo las ojivas. Es frío bajo los pies que no vacilan. Burzum, desde el precipicio. Es tiempo de las negras, sangre en las paredes y en mi túnica. La música reúne los despojos. Mi pie se adelanta, descalzo. Es tan pálido, lleva un hilo de oro en el tobillo. Deja la huella murmullo herida en el desierto.
Grito.
El estertor silba. Un águila se posa en la ventana pequeña y mira hacia dentro. La habitación resbala. No hay jardín. Mueven blancas. Sobre la pared, apenas yo, desleída en el pasado, construida, potente. Detestada como se detesta en estos casos.
Las serpientes iluminan el río, sobre tu costado verde y en el centro.
Un caballo salta al espacio para que domine su sueño amarillo.
Hay un gato cerca de la leña
para conocerte
y un caballo muriendo solo, en la playa.
Y luego
existe
esa fatal rueda: caballo y pez y luz marina
y el caballo y la leña
y un gato
y el sueño amarillo en el borde del agua
roja.